Emilio Calatayud. Juez de menores de Granada

Un post dedicado a los que tenemos hijos y al resto seguro que tampoco le aburre. Emilo Calatayud es un juez que se ha hecho famoso por los buenos resultados que ha conseguido en la corrección de niños que habían cometido delitos, su forma de ver la educación de los hijos es muy interesante (y sin duda muy lógica) aunque en muchos casos no sea “la que está de moda”.

Ha escrito un libro y en una de sus secciones deja un “Decálogo para formar un delincuente

  1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida . Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
  2. No se preocupe por su educación ética o espiritual . Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
  3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
  4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace . Podría crearle complejos de culpabilidad.
  5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
  6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
  7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
  8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
  9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
  10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

Y si queréis verle hablar en persona lo podéis ver en la siguiente conferencia (son dos vídeo en youtube de 10 minutos cada uno)

y esta es la continuación del vídeo. Sé que son largos pero creo que merecen la pena, además el tío, aunque suelta verdades como puños, es un guason y lo hace ameno.

El decálogo le he visto en El Cántabro Perplejo[blog cerrado] y los vídeos en Buenos Días Silicon Valley.

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8 comentarios en “Emilio Calatayud. Juez de menores de Granada

  1. De lo mas interesante…Valle de buelna ya nos contó este decálogo hace unos días…haber si muchos padres se dan cuenta de lo que aquí se comenta…

  2. Joaquín Díaz Atienza

    Existe la creencia generalizada de que, detrás de la conducta delincuencial infanto-juvenil existe, en todos los casos, una familia destrozada y un niño/a maleducado. En definitiva, unos padres incompetentes. Eso parece desprenderse del decálogo: unos padres incompetentes frente a una sociedad inocente y que facilita, promueve y difunde el respeto, la igualdad de oportunidades y la solidaridad entre sus miembros. Ante esta cultura socio-antropológica en lo que respecta a cualquier tipo de desadaptación social infanto-juvenil, no es raro que los padres me pregunte en la consulta ¿En qué hemos fallado?. Y yo les daría como respuesta que se lean el decálogo del Sr. Emilio Calatayud. Lo que sucedería a continuación de su lectura, estoy seguro, lo pueden imaginar: “Tenemos varios hijos y solo éste presenta el problema de conducta, hemos aplicado las mismas pautas educativas, hemos intentado educarlo de la mejor forma posible, pero siempre ha sido un niño rebelde, negativista y desafiante”.

    Efectivamente, el tema es más complejo de lo que parece. Solo una lectura causal superficial sobre este problema creciente, justificaría los problemas de conducta en nuestros hijos. Y las “razones” de Calatayud, aunque razonables, no son las más importantes.

    Sabemos que en la etiopatogenia de los trastornos de conducta no es la genética lo más importante, aunque debemos reconocerle un cierto rol en cuanto que influye bastante en las características temperamentales del niño, crisol sobre el que germinan las distintas vulnerabilidades de nuestros hijos frente a otros factores de riesgo de capital importancia. A saber:

    1. Una familia víctima, ella también, de una cultura social insolidaria, egoísta y consumista que maneja con dificultad la gestión psicológica de la frustración y la demora en la gratificación. También, una familia que tiene un falso concepto de lo que es la libertad y la responsabilidad y como hay que inculcarlas en nuestros hijos. EN ESTE PUNTO SE INCLUIRÍAN TODOS LOS ASPECTOS CONTEMPLADOS EN EL MENCIONADO DECÁLOGO.

    2. La asimilación de estos valores por parte del grupo de iguales entre el que se mueve nuestros hijos, viéndose obligados a seguirlos si no quieren ser excluidos del grupo de iguales.

    3. La influencia fundamental que ejerce el grupo en nuestros hijos adolescentes que sabemos es mayor en esta edad que la que podamos ejercer los padres.

    4. Una Ley del Menor y una serie de consignas socio-educativas malentendidas sobre el respeto a los hijos, viéndose los padres avocados a un no saber como actuar sin caer en la acusación de maltrato.

    5. Una infravaloración de los valores fundamentales para los que estamos obligados a vivir en sociedad, como son la solidaridad, la tolerancia, el consumo responsable, la gestión emocional de la frustración y el respeto a las diferencias.

    6. Unos servicios sociales y de intervención comunitaria totalmente insuficientes. Por tanto, limitados en la intervención preventiva y de tratamiento.

    7. Unos servicios sanitarios insuficientes y escasamente especializados. Por no enumerar, el escaso interés, cuando no rechazo de los profesionales, ante este tipo de problemática.

    8. La ausencia de una política social y sanitaria realistas y eficientes realizadas por políticos que respiran con alivio cuando ven que toda la responsabilidad recae sobre los padres.

    9. En definitiva, una frivolización, cuando no exaltación, de la agresión como instrumento en la resolución de nuestros conflictos cotidianos. Aspecto que se da tanto entre las personas como en el ámbito institucional.

    Por todo ello, creo que la culpa de la delincuencia es un problema de todos, es un problema de la sociedad en su conjunto, sociedad que comienza en la familia y termina en el parlamento que elabora las leyes.

  3. De acuerdo en tus planteamiento pero lo que plantea E. Calatayud es lo que se puede hacer en el ámbito de la familia. Quizá no sea suficiente, pero es lo que todos tenemos al alcance de nuestra mano

  4. Pingback: Facebook y vender tu alma al diablo | Dondado
  5. Yo capturé en Word el texto de la conferecnia de don Emilio Calatayud, Juez de menores, y deseo enviárselo a su correo electrónico, pero no lo tengo, por eso les estoy solicitando que me lo envíen; pues considero que le pueda servir este trabajo. Ya lo he compartido con varios admiradores de diferentes paises, porque lo puse a disposición de todos los que insertaron su comentario. Les agraderé me proporcionen lo solicitado. Muchas gracias.

  6. Pingback: Cine y Pediatría (53). “NEDS”: no educados y delincuentes | Nutrición y Dietas

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