El copyright es cuestión de dinero

En la iniciativa ladrona estoy teniendo ocasión de explorar cosas realmente interesantes y que no conocía, pero posiblemente el de hoy sea el blog que más positivamente me ha sorprendido. A Ivan Lasso sólo le conocía hasta ahora por sus viñetas dominicales en Blog en Serio, pero su blog es incluso mejor.

La entrada que he escogido es de agosto del año pasado y es la siguiente:

El copyright, cuestión de dinero

Daniel Castro, en Guionista en Chamberí, ha escrito una serie de tres entradas muy lúcidas acerca de todo ese rollo de los derechos de autor: Ese post sobre derechos de autor que el mundo estaba esperando, Cherchez la pasta y Últimas preguntas. En resumen, según él, todo se reduce a dinero: el que unos no quieren dejar de ganar y el que otros no quieren gastar. Y, en parte, estoy de acuerdo.La difusión de la cultura por Internet es un tema espinoso, no sólo por el dinero, sino porque el puñetazo que ha significado para el modelo de negocio establecido durante años ha llevado a cuestionar unas cuantas cosas más. Pero, principalmente, lo que ha hecho ha sido que el sistema creado por los intermediarios (discográficas, distribuidoras, editoriales) se vuelva en contra de ellos. Lógico: ¿a quien se le ocurre que, mientras los medios de producción se abaratan cada vez más, los productos conserven su precio, o hasta lo aumenten? Por mucho que eso tenga algún tipo de justificación (por ejemplo, los tan cacareados gastos de promoción), la gente no se lo traga. A ver si se dan cuenta: no se lo traga. Algo huele a podrido en Dinamarca.

Y como la gente no se lo traga, pues hay que tratar de que lo mastiquen, de que lo engullan, de que, sea como sea, acepten las reglas que ellos imponen. Pero no es así.

La pataleta sobre los derechos de autor es sobre el dinero… en el “primer” mundo. Pero la discusión, que se maneja por parte del usuario enarbolando conceptos como libertad, justicia y cultura cuando en realidad, como dice Daniel, todo es cuestión de pasta, termina derivando hacia el lado del acceso real a la cultura para todos. Hay personas que se pueden permitir pagar $15 por un CD o un DVD, los hay que se pueden permitir pagar $1 por canción (o menos), y los hay que no pueden pasar de los $2 por CD pirata con 12 o 15 canciones. Y muchos, pero que muchos, que no les alcanza. En esta polémica sobre los derechos de autor, sin darse cuenta, los primeros y los segundos están luchando por los terceros y cuartos. Pero lo peor es que lo hacen sin darse cuenta.

Pensándolo mejor, es cierto que lo que acabo de decir es cuestión de dinero: del que unos no quieren dejar de ganar, del que otros no quieren gastar y del que muchos, pero muchísimos, no tienen y jamás tendrán porque están atrapados en una espiral descendente en el que la cultura, que les habriría un campo enorme de posibilidades, se les veda porque primero hay que comer, y luego no queda tiempo para nada.

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6 comentarios en “El copyright es cuestión de dinero

  1. eres de lo peor David, si me he cansado de recomendar su lectura!… no, evidentemente abusas de la lectura selectiva. Por otra parte, apoyo tu buena opinión sobre Iván, y un saludo hasta el ombligo del mundo para él.

  2. Pues solo puedo estar de acuerdo en parte de lo expuesto. Primero porque no entiendo qué tiene que ver el “Copyright” con el modelo de explotación de las discográficas. El “copyright” es un modelo de protección de derechos de autor que, además de otras muchas cosas, es de aplicación a la música… en España es de aplicación automática a cualquier creación cultural o científica. Aquí de lo que se habla es del modelo de explotación de las discográficas que siguen haciendo lo mismo desde hace 40 años sin darse cuenta de que el mercado ha cambiado. Como tienen mucho poder tratan de mantener el statu quo que les beneficia en lugar de renovarse, pero esto les está costando cada vez más.

    Lo que tampoco comparto es esa visión del “acceso a la cultura”. Justificar las descargas de música que, por otra parte, son legales hasta que una sentencia firme diga lo contrario, en que “la gente no tiene dinero para acceder a la cultura” me parece muy poco serio. Comprarse discos no es “acceder a la cultura” es comprar música; la radio es gratis. No nos engañemos a nosotros mismos, defendemos otro modelo de explotación que sea más lógico y por el que no nos pretendan clavar 25€ por un mísero CD… lo otro es ponernos al mismo nivel que las discográficas.

  3. Ivan distingue entre el primer mundo y el resto, en nuestro caso, que somos los favorecidos, es una mera cuestión de dinero (los 25€ de los que hablas) pero si consiguemos abrir ese melón se podrá beneficiar otra gente que no podría acceder ni aunque costasen 10€

  4. Interesante, aunque estoy de acuerdo en que, más que hablar del copyright, habla del modelo de trabajo de las discográficas. El copyright abarca mucho más que eso.

  5. Sinceramente pienso que los problemas en el “mundo pobre” son mucho más serios que el que no se puedan comprar un CD de música. Ahí el problema no es si pueden acceder a “nuestra” cultura o no, sino el tipo de estructura económica y social que suelen padecer. El que las discográficas cambien de modelo de mercado o no es el menor de sus problemas y, desde luego, el copyright sigue sin tener nada que ver en todo ello.

  6. La cultura…¿les “habriría” un campo enorme de posibilidades? Yo eso no lo sé, con que les abra posibilidades ya sería suficiente. Coincido en lo que se dice por ahí de que también algunos se pasan de listos hablando del acceso a la cultura, cuando eso puede incluir lo último de Bisbal ¡¡aaaaaaaaaahhhhhh!! O aún peor ¡¡¡el chiki-chiki!!! ¡¡aaahhh!!!
    En fin, esperemos que las discográficas bajen los precios, por su propio bien, pero también porque el disco material -aunque sea cedé, aunque no tenga ese aquel del vinilo- sigue teniendo su cosa. Y porque no es lo mismo descargarse al último triunfito que determinadas cosas que no hay manera de encontrarlas o de que bajen, coñio.

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